Es placentero pasear por los puestos de los mercadillos medievales que tan de moda están últimamente: ver a las personas vestidas como en la Edad Media, a los artesanos hacer sus joyas, al herrero trabajar el hierro, a los muchachos hacer malabarismos etc.
Se va haciendo cada vez más típico en pueblos y ciudades e incluso anima a que los ciudadanos paseen por las calles vestidos de la época, es muy divertido y ameno, convirtiéndose en un elemento turístico.
En este tipo de quioscos podemos encontrar artículos de todo tipo, enseres, productos de artesanía, de alimentación, hierbas, especias, etc.
¿Pero corremos algún riesgo para nuestra salud adquiriendo determinados productos? Pues en cierto modo sí, si no estamos atentos a la higiene de los puestos que elegimos en los que se venden productos alimenticios, hierbas, plantas medicinales y especias, por ejemplo.
Los ciudadanos cada vez estamos más informados de los riesgos que supone adquirir los productos alimenticios fuera de un establecimiento correctamente instalado, ya que durante años se han realizado campañas al respecto. En muchas ciudades se vigila la instalación de mercadillos, y ya hoy muchos puestos cuentan con sistemas de refrigeración, pero los consumidores no debemos descuidar en qué estado compramos los productos.
A mí en especial, me llaman más la atención los puestos de hierbas medicinales y especias. La reglamentación española permite su venta en determinadas condiciones y siempre que sean de efecto suave para el organismo, pero que en su conservación se evite que sean contaminados por el polvo o por los insectos, entre otros. Read the rest of this entry »



