Madrid Salud Madrid Salud

Madrid Salud
Control de alimentos Control de aguas Prevención Adicciones Animales Plagas Salud Ambiental Calidad del aire
Temas de Salud

Alertas alimentarias notificadas en la Ciudad de Madrid en el año 2006

Una alerta alimentaria es una situación de riesgo para la salud pública motivada por un peligro físico, químico o microbiológico contenido en un producto alimenticio que provoca que las autoridades sanitarias movilicen distintos medios y recursos para la localización y retirada del mercado de este.

Las alertas alimentarias son notificadas a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información o SCIRI, que tiene como objetivo principal gestionar y coordinar, a nivel nacional, todas aquellas incidencias de la cadena alimentaria que supongan un riesgo para la salud de los consumidores, proporcionando a las autoridades de control un herramienta efectiva para el intercambio de información referente a la toma de medidas y decisiones para garantizar la seguridad alimentaria.

Además de este objetivo primordial, el SCIRI permite a su vez estar al tanto de otra serie de incidencias o riesgos, en principio menos urgentes o vitales, y que por ser detectados a tiempo evitan problemas mayores. Esta estructura de intercambio rápido de información se prolonga en el interior del territorio de las comunidades autónomas y municipios, poniendo en conexión a todos aquellos actores que tienen la competencia de la intervención ante factores de riesgo derivados de la alteración de los alimentos.

La Subdirección General de Higiene y Seguridad Alimentaria del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid tipifica las alertas en función de una serie de factores, como son la gravedad, morbilidad y mortalidad, población a la que fue dirigido el alimento y la distribución del mismo, de forma que en función de la tipificación sea posible definir los distintos niveles de actuación.

ALERTA TIPO I: si la ingesta del producto ha provocado morbilidad/mortalidad en la Comunidad de Madrid o a nivel nacional. Las actuaciones que se precisan son prioritarias y urgentes.

ALERTAS TIPO II: son aquellas en las que se ha confirmado una distribución del producto en la Comunidad de Madrid y/o nivel nacional. Se incluyen dentro de este grupo cuando el producto alimenticio supone un riesgo grave o esté implicada una población sensible. Implica destinar recursos de inspección y contacto telefónico, en su caso, para la localización del producto.

ALERTAS TIPO III: el alimento objeto de alerta se ha distribuido posiblemente en la Comunidad de Madrid, y el riesgo que este representa es leve. Implica destinar recursos para conocer la posible distribución del producto, tales como contactos telefónicos con establecimientos donde pudiera encontrarse, inspecciones, etc.

ALERTAS TIPO IV: cuando el producto alimenticio ha sido distribuido en España o está caducado en el momento de la notificación. Supone una notificación a los técnicos para que se tenga en cuenta durante las labores habituales de inspección.

En el año 2006 se han notificado un total de 661 alertas alimentarias al Ayuntamiento de Madrid, a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI).

El organismo emisor de la totalidad de las alertas ha sido el Ministerio de Sanidad y Consumo. Todas las alertas han sido notificadas al Ayuntamiento de Madrid por el Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid. La cuantificación total de las alertas que han requerido actuaciones en la Comunidad de Madrid es de 39, de ellas el 3% viene representado por las alertas del Tipo I y el 97% por las alertas Tipo II.

Fueron notificadas 622 alertas a la Comunidad de Madrid sin precisar actuaciones, por no existir una distribución dentro de la misma. Las alertas Tipo III constituyeron el 25% y el 75% restante las alertas del tipo IV.

En cuanto al tipo de alimento implicado en las alertas, se observa que la mayor proporción corresponde a alimentos de origen animal, los cuales se encuentran implicados en el 42% del total, y dentro de este tipo de alimentos destacan los productos pesqueros y de la acuicultura con un 55% de los casos. Por el contrario, los huevos y ovoproductos sólo han representado el 2% de los productos de origen animal implicados en las alertas notificadas.

Respecto al motivo de la emisión de las alertas, hay que señalar que en el 82% de los casos se debió a la contaminación del producto. En el 18% restante el motivo fue debido a otras causas, entre las que se encuentran: la utilización de materiales no autorizados en los envases destinados a estar en contacto con los alimentos, características organolépticas anómalas, comercialización no autorizada y etiquetado incorrecto.

En cuanto al tipo de contaminación en el 55% de los casos la contaminación fue de naturaleza abiótica, es decir motivada por la presencia en los productos de sustancias tóxicas, aditivos no autorizados o en cantidades superiores a las permitidas, residuos de plaguicidas, cuerpos extraños, etc. En un porcentaje menor (45% de los casos) la contaminación ha sido de tipo biótico (debido a toxiinfecciones, presencia de microorganismos, toxinas de origen biológico, parásitos, etc.).

Nuestras visitas