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Brotes de origen alimentario acontecidos en el municipio de Madrid en el año 2006

En España los brotes de origen alimentario se incluyen dentro del Sistema de Vigilancia Epidemiológica establecido por el RD 2210/1995, por el que se crea la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica. El Instituto de Salud Pública de Madrid Salud participa en la vigilancia epidemiológica de los brotes de enfermedades relacionados con la producción y consumo de alimentos mediante:

Se entiende por brote de origen alimentario todo aquel incidente en el cual dos o más personas manifiestan la misma enfermedad vehiculada por los alimentos o bebidas, presentan los mismos síntomas y excretan, en su caso, los mismos patógenos, observándose en consecuencia una asociación de tiempo, lugar o personas entre los afectados.

En este contexto, debe considerarse también como brote de origen alimentario, la aparición de un sólo caso de enfermedad alimentaria en un determinado lugar, cuando habitualmente su incidencia es nula, como por ejemplo, un caso de botulismo, intoxicación por setas, mariscos o productos químicos o cualquier otra afección vehiculada por alimentos o bebidas, que puedan suponer un riesgo para la salud de los consumidores.

Cuando se ponga de manifiesto alguna de las asociaciones anteriormente referidas, se deberá poner en marcha la correspondiente investigación con el fin de verificar la existencia del brote.

La finalidad de esta investigación es identificar los alimentos o bebidas causantes del brote, los agentes etiológicos y la fuente de contaminación, así como determinar los factores contribuyentes a la aparición del brote con el objetivo de adoptar las medidas adecuadas para su control.

Una investigación epidemiológica eficaz, que permita establecer con certeza el alimento implicado, el agente causal, los factores contribuyentes al brote y cualquier otro aspecto que pudiera estar relacionado, precisa que la notificación sea rápida, y que transcurra el menor tiempo posible entre el diagnóstico de la enfermedad en los afectados, la notificación del brote y la realización de la correspondiente investigación.

En las actuaciones realizadas ante los brotes han intervenido los servicios municipales de inspección de los Departamentos de Servicios Sanitarios, Calidad y Consumo de las Juntas de Distrito, del Departamento de Inspección Central y del Departamento de Seguridad Alimentaria.

El Laboratorio de Salud Pública ha sido el encargado de la realización de las pruebas analíticas a las muestras tomadas (alimentos, bebidas y aguas de consumo), así como del control de los manipuladores de alimentos.

Durante el año 2006 se han notificado en la Ciudad de Madrid un total de 45 brotes de origen alimentario causados por toxiinfecciones alimentarias.

El 33% de los brotes se notificó en las primeras 48 horas, mientras que el 43% se notificó en un plazo superior a 5 días desde la ingestión de los alimentos sospechosos. Por lo tanto, en un poco menos de la mitad de los brotes notificados se dificultó en gran medida la investigación del agente causal y los factores contribuyentes a la aparición del brote, al haber transcurrido periodos de tiempo superiores a los 5 días. En relación con el año 2005 se ha comprobado una disminución de las notificaciones realizadas en un plazo de tiempo superior a los 5 días, pasando del 50% (28 brotes) en el año 2005 al 42% (19 brotes) en el 2006, lo que implica una mejora en los sistemas de notificación.

La más alta incidencia en la notificación de brotes se ha producido durante los meses de abril y mayo, con un 18% y un 13% del total, respectivamente. Por el contrario, la menor incidencia se ha producido en los meses de marzo, agosto, octubre, noviembre y diciembre, con un 4,5% en cada mes.

Del total de brotes notificados, el 89% ha correspondido a los de tipo colectivo (alimentos elaborados e ingeridos en comedores colectivos), principalmente como consecuencia de unas prácticas incorrectas de elaboración y manipulación de alimentos, relacionadas con una protección insuficiente de los productos con el fin de evitar contaminaciones cruzadas y una conservación inadecuada a temperaturas frigoríficas. Los colegios y centros de cuidado infantil se han visto implicados en el 11 % de los brotes (5 brotes).

Los resultados analíticos del 83% de las muestras de alimentos tomadas por los servicios de inspección han resultado conformes a la normativa de aplicación. La presencia de Salmonella y de Escherichia coli ha sido la causa más frecuente de no conformidad, siendo la tortilla de patata el alimento más implicado epidemiológicamente. Las muestras de aguas han sido no conformes en el 6% (3 muestras), asociadas a un brote por ingestión de agua procedente de pozos no autorizados.

Como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo ante los brotes, se han analizado las muestras procedentes de 150 manipuladores de alimentos. El 77% de los manipuladores (115 casos) resultaron negativos a los controles realizados. El 23% restante (35 casos) fueron positivos a los controles, de los cuales, el 74% resultó positivo a Staphylococcus aureus en exudado nasal (26 casos), el 11% a Staphylococcus aureus en exudado faríngeo (4 casos), y el 46% a Salmonella en heces (16 casos).

La declaración y actuación ante un brote de origen alimentario es obligatoria y urgente, por lo que en aquellas emergencias alimentarias que se notificaron fuera del horario laboral habitual de los servicios de control oficial entró en funcionamiento el SEAM (Servicio de Emergencias Alimentarias). Durante el año 2006 fue preciso la actuación del SEAM en 12 brotes de origen alimentario, lo que representa el 27% del total de los brotes notificados, lo que ha permitido una respuesta rápida y eficaz que ha reforzado las medidas destinadas a proteger la salud de los consumidores.

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