
Las enfermedades de transmisión alimentaria en los países industrializados han disminuido considerablemente; no ocurre así en algunos países exóticos o tropicales, donde continúan siendo una de las causas más importantes de enfermedad. Un dato a tener en cuenta si hemos elegido como destino de nuestros vacaciones países incluidos en la zonas de América Central y del Sur, Asia, Oceanía, y el continente africano.
De hecho, según un estudio publicado en The New England Journal of Medicine revela que aproximadamente el 8 % de las personas que viajen a estos países requieren asistencia médica durante o después del viaje.
La contaminación del agua y de los alimentos por microorganismos o sus toxinas constituye la fuente más frecuente de transmisión. Los agentes que más frecuentemente se ven implicados son:
Por este motivo, si quiere disfrutar de su ocio y no sufrir ningún problema de salud, que pueda estropearle las vacaciones, es necesario que siga una serie de recomendaciones, entre las que podemos destacar:
Si tras el consumo de un alimento sufre algún trastorno de tipo gastrointestinal, como dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos, acompañados o no de fiebre o reacciones de tipo alérgico debe acudir al médico; sobre todo y con carácter de urgencia si: